LOS
RESULTADOS DEL PLEBISCITO DE OCTUBRE DE 2016: LAS ESTADÍSTICAS POLÍTICAMENTE
CORRECTAS Y EL SAINETE DE LAS PREDICCIONES EQUIVOCADAS
Ante los resultados
obtenidos en el plebiscito sobre el acuerdo con las farc quisiera comentar algo
que no he visto que se haya discutido suficientemente en las redes sociales ni
en los medios de comunicación. Se trata del resultado de las encuestas y de su
impacto social.
Debo aclarar que hice
intensa campaña por el NO, tratando de aportar análisis honestos y basados en
los mejores argumentos que fui capaz de considerar y que mi satisfacción cuando
salió el resultado final ese mismo día 2 de octubre, donde el NO ganó la
contienda electoral, fue honestamente inmensa, cuando pude ver, minuto a
minuto, como los resultados mostraban la capacidad de una mayoría de los
votantes para negarse a ceder a las enormes presiones que llegaron de todas
partes para decir “SÍ a la paz”: del Papa, de buena parte de la Iglesia, de los
medios, del gobierno, de los alcaldes y gobernadores, de la llamada (y bastante
manipulada) comunidad internacional, de la ONU, de las firmas anticipadas ante
el mundo entero, de las amenazas de guerra urbana inmediata si se negaba el
acuerdo, de las sombrías predicciones del señor De La Calle, diciendo que no
había nada mejor posible, de la publicidad insistente y bien diseñada, de los
deportistas, de los comentaristas, de las encuestas, de la pregunta misma, del
bajón del umbral…de casi todo el mundo. Una mayoría no cayó en la trampa y se
dio cuenta de que el NO era también un sí a la paz, basado en una negociación
más equilibrada y menos agachada ante las demandas de los violentos, que con el
fusil al cuello del país y la connivencia de nuestro premio Nobel y sus representantes
ante la mesa de negociación, casi logran sus objetivos.
Presentación
típica que se hizo desde muchos de los medios. Obsérvese la mano tendida del SÍ
y el agresivo puño del NO. Obsérvese la disyuntiva entre paz o guerra.
Paso ahora a mi análisis.
¿ENCUESTAS
EQUIVOCADAS?
La siguiente tabla muestra
la comparación entre las diversas encuestas hechas por las firmas del país y
los resultados reales obtenidos en el plebiscito del 2 de Octubre.
Encuestador
|
SI, %
|
NO, %
|
Error sobre
el SI
|
Error sobre
el NO
|
Ipsos Napoleón Franco
|
66,0
|
34,0
|
35,2
|
30,9
|
Centro Nacional de Consultoría
|
65,0
|
29,0
|
33,2
|
41,1
|
Cifras & Conceptos
|
62,0
|
38,0
|
27,0
|
22,8
|
Invamer Gallup,
|
67,6
|
32,4
|
38,5
|
34,1
|
Encuesta de Opinión Nacional
|
67,7
|
32,4
|
38,7
|
34,1
|
Opinómetro de Datexto
|
55,0
|
36,0
|
12,7
|
26,8
|
Guarumo y EcoAnalítica
|
56,1
|
42,1
|
15,0
|
14,4
|
Promedio de encuestas de firmas
|
62,8
|
34,8
|
28,6
|
29,2
|
RESULTADO
REAL
|
48,8
|
49,2
|
¡Impresionantes
equivocaciones e impresionante presión sobre la opinión pública! Y ¿Qué dicen
lo comentaristas? Realmente se sienten desconcertados, tan seguros estaban de
que el resultado iba a ser el de las encuestas. Dice Semana: “Aunque los
representantes de estas encuestadoras todavía están digiriendo estos
resultados, varios analistas señalan que una razón de esta debacle es que muchos de los consultados no quisieron
reconocer que iban a votar por el No porque podrían sentirse un poco
estigmatizados. Por eso decían una cosa en las encuestas, pero a la hora de
votar expresaban su verdadera opinión. Lo cierto es que los resultados del
plebiscito pondrán a pensar a más de una encuestadora a la hora de mirar qué
falló, y de hacer ajustes a los mecanismos de sus consultas para no hacer el
oso.”
Me atrevo a plantear cinco
posibles razones para semejante debacle predictivo y estadístico.
- Estuvieron manipuladas motivadas por la presión o por la fuerza del gobierno.
- La gente tenía miedo de expresarse con libertad y no dijo lo que iba a hacer cuando fue objeto de la encuesta
- Los que hacen los sondeos se enfocan mucho en Bogotá y no usan nuestras representativas que reflejen al país.
- Estuvieron manipuladas por las empresas mismas, temerosas de que no dieran resultados políticamente correctos.
- Las personas cambiaron de opinión justo antes de votar.
Casi todas las razones anteriores,
menos la última de ellas, son muy preocupantes y delicadas y mostrarían cosas
por corregir y criticar. Pienso que los encuestadores, siendo expertos en
manejo de datos, tienen la obligación de llegar al fondo del asunto, investigar
y reportar responsablemente sus hallazgos.
¿ENCUESTAS
MANIPULADAS?
Con honestidad, aunque soy
persona que por principio doy por sentada la buena fe de los demás, siento
mucha inquietud y creo que existe cierta probabilidad de que se hubieran
presentado manipulaciones en todo esto, ante la presión del gobierno, de todos
los poderosos y de los mismos directivos de las firmas. No veo cómo hayan
cambiado las tendencias de los votantes en forma tan significativa y en tan
poco tiempo, sobre todo con la enorme presión publicitaria del evento de la
firma en Cartagena del acuerdo, con bombos y platillos internacionales,
sostenido apenas días antes de la votación, evento, que por simple lógica
publicitaria, debería significar un aumento de la votación para el SÍ.
En efecto, el cambio de
tendencias que tendría que haber ocurrido entre lo que reflejaron las encuestas
y el resultado final, es en mi concepto, imposible de que se dé. Para el total
de votantes, se tendría lo siguiente al momento de responder (encuesta) y al
momento de votar (votación)
Votos SI
|
Votos NO
|
|
Promedio de las encuestas
|
8.201.731
|
4.552.576
|
Resultado real votación
|
6.377.464
|
6.431.372
|
Cambio
|
-1.824.267
|
1.878.796
|
Cambio, %
|
-22,24
|
41,27
|
De verdad creo que no es
posible que haya habido tal enorme aumento de personas que diciendo que iban a
votar NO (cuatro millones y medio) pasen al votar NO en la realidad (casi seis
millones y medio), un asombroso cambio del 41,3 %. Y tampoco, que se desanime
el SI pasando de más de ocho millones doscientos mil a apenas a casi seis
millones cuatrocientos mil. Un increíble desencanto del 22.2 %
EL
IMPACTO DE LAS ENCUESTAS EN LA OPINIÓN PÚBLICA
Considero que es grande y
que debe ser objeto de análisis, especialmente cuando se trata de decisiones
como la que nos ocupa, en la cual la opinión está sujeta a gravísimas y
persistente presiones, en la cual se lleva a la gente a sentir que está
escogiendo entre el bien y el mal, entre la paz y la guerra, entre la
generosidad y el perdón y el odio. Pasar de un SI a un NO en asuntos como el
del acuerdo con las farc, puede depender de un delgado hilo, que se revienta
con la presión pública y lo que se percibe como políticamente correcto. Estoy
convencido de que la presión por el SI, incluyendo en ella la de las encuestas,
ha sido la causa para que el NO haya triunfado por tan pequeño margen. De lo
contrario, el NO habría triunfado ampliamente, dado el descrédito de las farc y
la naturaleza defectuosa del acuerdo. Para analizar esto de las presiones, voy
a presentar tres situaciones en las cuales me vi personalmente involucrado.
La primera tiene que ver
con un concurso que realizó uno de mis familiares en el entorno cercano, que se
basó en registrar las predicciones de 11 personas de diverso nivel educativo y
de un rango de edades entre 28 y 67
años, con un promedio de 44 años. A los encuestados se les pidió predecir el
resultado del plebiscito en la semana anterior al mismo. Los siguientes fueron
los resultados, en porcentajes.
Resultado
real, %
|
Encuestas
nacionales, %
|
Encuesta
del concurso, %
|
Máximo
concurso, %
|
Mínimo
concurso, %
|
Desviación
estándar concurso, %
|
|
SÍ
|
48,8
|
62,8
|
60,2
|
79,0
|
47,0
|
14,4
|
NO
|
49,2
|
34,8
|
32,5
|
48,0
|
14,0
|
34,9
|
Obsérvese que los
participantes, en promedio, predijeron casi con exactitud lo que en promedio
habían señalado las encuestas nacionales. Solamente una de las personas predijo
que ganaría el NO, con un 48 % de los votos contra un 47 % del SI, muy cercano
al resultado real. Esa fui yo. Por eso
escribo este análisis. Mis propios análisis revelaban que el NO podría ganar y
no me dejé arrastrar por las encuestas.
Hay que anotar que se
preguntó, a manera de opción voluntaria, cómo iba a votar el participante en el
plebiscito. Un 50 % dijo que NO, un 20 % dijo que SI y un 30 % dijo que no
sabía todavía. Entonces, las personas, aún en su mayoría votando que NO, creen
que las encuestas eran acertadas al predecir el triunfo del SI.
La segunda tiene que ver
con una encuesta que hice en la página de inicio de mi Facebook (FB), en la
cual se registran lo que dicen mis amigos de FB o sus amigos. Anoté: “Tuve el cuidado de registrar varios días de
anotaciones en los muros que llegan a mi página de inicio, y contabilizar opiniones
por el NO o por el SÍ. Era una "encuesta" virtual. Por curiosidad
nada más, le gasté una media hora a recorrer la página inicio de mi FB, para
recorrer las opiniones de los que allí escriben. Encontré 60 personas a favor
del NO y 20 a favor del SI en el plebiscito. Es decir, 75 % por el NO y 25 %
por el SI.”
Esto lo publiqué en FB el
día 1 de Octubre, un día antes del plebiscito. Esta entrada registró 24 “me
gustan”. Y algunos de comentarios recibidos:
“Yo
creo en tus cálculos y en tu intuición ¡¡¡¡¡” ; “En los sectores populares sí hay
una tendencia fuerte por el sí ...... se aprovechan de la ignorancia de nuestro
pueblo ¡¡¡!”; “Yo soy otro no.”; “Creo que si el 75 por ciento de tus amigos
son antioqueños, de pronto añadir variables como la edad y la religión ese
cálculo es según esa muestra acertado...pero creo que la realidad puede ser un
poco diferente en otras regiones del país.”
Uno de mis amigos, experto
en estadística, comentó con cierta ironía científica
“Lo tomaré para mis clases de estadística, como el mejor ejemplo de una
muestra por conveniencia.” Al respecto, le hice el siguiente comentario: “Amigo, no la muestres en tus clases. Pero si
lo haces, bien sabes que le puse comillas a la palabra encuesta, así que cuando
me pongas como mal ejemplo, no olvides lo de las comillas. Por otra parte no
veo cuál sea la conveniencia. Me limité a alimentar mi curiosidad y a
compartirla. Igual lo pueden hacer todos en sus páginas.”
La tercera tiene que ver con
un comentario que recibí con motivo de uno de los documentos que publiqué en FB
en los cuales se argumentaba a favor del NO, en este caso un análisis de una de
mis amigas. Yo hice el siguiente comentario “Les recomiendo leer este bien razonado análisis de una persona
independiente que vive en Estados Unidos y que le ha dedicado tiempo a estudiar
los acuerdos”. Me respondió mi amigo el profesor de estadística, de nuevo
argumentando desde la ciencia “En las
ciencias existe una ley que se llama "Ley de los grandes números", la
cual se podría explicar como la ley de las tendencias. ¿Sera posible concluir
que la gran mayoría estemos equivocados?” Yo le respondí "Amigo, con gran frecuencia pasan estas
cosas: Venezuela con Chávez, Alemania con Hitler, Jesucristo, la multitud y
Barrabás, los muchachos en un colegio haciendo bulling a alguien o dañando la
clase de un profesor a base de recocha. Cuando hay manipulación de los medios y
de las palabras, pasan muchas cosas. Mi amiga escritora hizo una lectura
honesta y detenida de los acuerdos y saca sus conclusiones. Entonces, ¿debería
taparse su mirada, negarse a sí misma y seguir una "mayoría" que
parece aplastante, pero que en realidad no se sabe con certeza si es o no
mayoría? Yo no haría tal cosa. Los principios son importantes”.
Presento estos intercambios
y ejemplos, para mostrar lo difícil que fue desprenderse de las distintas
presiones y atreverse a mantener una opción distinta a la pretendida y
aplastante mayoría del SÍ que nos vendieron los medios, el gobierno y las
encuestas.
OTRAS
FORMAS DE ENCUESTAR Y DE PREDECIR RESULTADOS
Paso a ahora a proponer
que hay que hacer una revisión en la forma en que se diseñan y se llevan a cabo las encuestas, de
manera que se abran otros espacios para explorar comportamientos. Tampoco
pienso que con estos métodos se llegue a la certeza o se evite por completo la
manipulación, pero siempre vale la pena hacer propuestas.
Revisión
de tendencias en las redes sociales y en la web
Pienso que he dado en el
clavo cuando me atreví a examinar cuáles eran las tendencias por el SÍ y por el
NO revisando mi muro de contactos en las redes sociales, como un indicativo que
puede ser valioso. Resulta que los que en verdad tienen acceso no a un “muro de
opiniones” particular, sino a una gran cantidad de información de muchos muros
y páginas en las redes, pueden examinar muchas tendencias y en esta forma
acercarse a otra forma a tener una idea de las cosas complejas. A modo de
ilustración presento acá lo siguiente, copiado textualmente de un artículo de
la revista Semana
“Pronóstico acertado
Al
contrario de lo que indicaban todas las encuestas, Google anticipó el triunfo
del No en el plebiscito del 2 de octubre. Lo hizo a través de Google Trends,
una herramienta que mide las tendencias de búsqueda. A partir de agosto la
palabra ‘No’ relacionada con la palabra ‘paz’ empezó a ser más buscada que el
‘Sí’. Y en la última semana antes de la votación esa tendencia aumentó
vertiginosamente. Con base en esa tendencia Google Trends permitía deducir que
el No ganaría. Cualquiera que se hubiera metido a la página podía haber visto
esa tendencia y esa conclusión.”
Creo que está claro lo que
propongo.
Encuestas
de opinión con personas diversas, en forma más equilibrada. Método Delphi.
Existe el método Delphi, sobre
el cual hago un resumen a continuación, con base en el artículo respectivo de
Wikipedia.
“Este
método Delphi es un método de predicción sistemático interactivo, que se basa
en un panel de expertos. Es una técnica prospectiva para obtener información
esencialmente cualitativa, pero relativamente precisa, acerca del futuro. Su
objetivo es la consecución de un consenso basado en la discusión entre expertos
mediante un proceso interativo. Su funcionamiento se basa en la elaboración de
un cuestionario que ha de ser contestado por cada experto. Una vez analizados
los resultados globales, se vuelve a realizar otro cuestionario para ser
contestado de nuevo por los mismos expertos, tras darles a conocer los
resultados obtenidos en la anterior consulta. El proceso puede repetirse varias
veces hasta alcanzar cierto nivel de consenso. Finalmente, el responsable del
estudio elaborará sus conclusiones a partir de la explotación estadística de
los datos obtenidos”.
El método que yo
propondría sería el siguiente:
Reunir un grupo de
expertos o de gente que tenga interés y conocimiento, para que opinen
numéricamente sobre los resultados de algún evento, y que den sus opiniones de
manera secreta, y que lo hagan sin saber lo que los demás opinan. Elegir
personas que tengan pluralidad en sus puntos de vista.
Se les debe explicar en
qué consiste el método. Una vez entregados las opiniones de cada uno, se hace
el manejo estadístico de los datos y se le puede presentar tal resultado al
panel de expertos. Se puede proceder a
una segunda ronda, siguiendo el mismo procedimiento. En esta forma se cuenta
con dos resultados para presentar a la opinión pública.
Estos expertos deben ser
personas de criterio, que examinen la situación y que opinen independientemente
de sus propias opiniones sobre el tema. Deben opinar sobre los resultados que
creen se que van a dar, no sobre el tema como tal.
Encuestas
que reflejen no solamente las intenciones de las personas al seleccionar una
alternativa, sino también sus razones al hacerlo y los diversos matices que se
pueden presentar
Para dar un mayor nivel a
la información, habría que trabajar con técnicas de lo que se conoce como
micro-narrativa. No llevar a la que la gente se vea obligada a escoger una
opción sin poderse explicar, sin poder señalar sus dudas y sus inquietudes, que
no todos sea blanco-negro. Que se conozcan los grises de una situación. Y
también las tonalidades y los colores de la misma. Esto es mucho más
informativo para la opinión pública, que el ambiente de concurso y de farándula
que en general muestran las encuestas. Las encuestas no deberían tanto polarizar
a la opinión pública, sino ayudarla a comprender las situaciones. Hay que crear
cultura, no tanto divisiones y concursos alrededor de los temas.
Déjame
decir mis cosas
No
me obligues a pintar de negro y blanco solamente
permite
que haya sombras y dudas en mis paisajes
deja
que se llenen de colores
de
luces y de tonos, de resquicios insondables.
No
me pongas contra la pared
obligándome
a elegir entre dos males,
o
entre dos bienes,
sin
que hayan matices creativos, libres y abundantes.
Escucha
mis palabras de ser humano,
aquel
que no es máquina, que es diverso y abundante, ,
ese
que está inseguro a veces, y que propone.
Aprende
a leer mis pensamientos amplios y variables.
No
te abrumes con mis amplios criterios,
ni
te sientas mal si no pienso como esperas,
deja
que fluya el río de mis preciosas turbulencias
hacia
un mar de riquezas y de ideas.


Gracias Enrique: un trabajo serio y que permite explicar lo que muchos consideran inexplicable. Felicitaciones porque haces un trabajo juicioso, critico y leccionable que permite brindar ayuda clara y concreta.
ResponderEliminarSofía, muchas gracias por esos comentarios, que estimulan mis análisis y mis deseos de compartirlos
EliminarBuen trabajo. Pero, particularmente, creo en la buena fé de los que hacen estadistica en Colombia. Al respecto, hay un trabajo interesante de David Van Reybrouck. El afirma que las redes sociales hoy en dia impiden discusiones politicas racionales. Ver https://www.theguardian.com/politics/2016/jun/29/why-elections-are-bad-for-democracy
ResponderEliminarJuan, muchas gracias por tomarte el tiempo para leer mis cosas y comentar. Voy a mirar el trabajo que me sugieres. Que estés muy bien.
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