6 de febrero de 2016

TEMAS DE CONTEMPLACIÓN CREATIVA

11 - LA MEMORIA 



Al recordar, los objetos parecen como si fueran reales, pero en realidad lo que se experimenta es la impresión que han dejado en la mente.

Estamos dotados con la maravillosa capacidad de mantener en la mente las impresiones de los objetos que se experimentan. Esta capacidad es prácticamente infinita, sea que se manifieste en forma consciente o inconsciente.  La memoria ha sido de enorme utilización en la cultura, en la tradición, en la vida de las personas. El pasado de las personas, de las culturas y de los pueblos se mantiene vivo a través de la historia, de las crónicas, de los cuentos, de la tradición, de los mitos. Además, la civilización ha desarrollado la historia, la escritura y las representaciones como herramientas poderosas para extender las impresiones de las mentes más allá de la vida presente. 

Las impresiones quedan grabadas en la mente y adquieren dimensiones reales. Sin embargo, no tienen vida real, se trata de impresiones. Por ello están sujetas a la posibilidades de interpretación y de manejo, de manera que no tienen porqué esclavizar a las personas o a la sociedad. Es importante caer en la cuenta que cuando uno se identifica de forma rígida con el pasado, se oscurece la mente y se perturba. 

El manejo flexible y creativo de la atención permite aprovechar nuestra capacidad para recordar y para aprender del pasado, para enfocarse en el presente y para vivir la vida a plenitud, más allá de los traumas a veces dolorosos o de los recuerdos que nos dicen, falsamente, que todo pasado fue mejor. Darse cuenta de que las impresiones del pasado son creaciones de la mente abre la posibilidad de manejarlas, de aprovecharlas constructivamente y de dejarlas de lado.

El manejo de la atención enfocada de manera recursiva y recurrente (variable y oscilante) sobre las impresiones, libera la mente de las obsesiones. Se enfoca y se describe la impresión y alternativamente se describe un objeto diferente. Esto se hace de manera repetida y oscilante durante cierto tiempo, con lo cual se adquiere perspectiva y sabiduría, ya que la mente destila el conocimiento escondido en los objetos y en las impresiones y deja de lado los miedos asociados con la impresión o con la experiencia que se recuerda. 

Recordar

Vienen a mi mente los días de mi niñez,
la cara de mi madre y los ojos de mi padre.
Las casas de mi pueblo,
sus montañas y sus empinadas calles
y las memorias de los llantos y alegrías
todavía vivos cuando recuerdo.

Ahora contemplo los días de mis hijos,
me veo mirándolos y ellos guardan el recuerdo de mis ojos
y veo la cara de su amante madre,
la novia bella de mis años mozos,
que ha sido parte de sus llantos y alegrías
y será parte también de sus recuerdos.

Ahora que he viajado por las sendas de la vida
voy dotado de experiencias que son ricas y completas
cuando las aprecio buenas,
o cuando las veo agobiantes, se llenan de sombras negras
los días preciosos de sol
o las noches de luna llena

En el sol que brilla constante,
más allá de los devaneos de la historia,
en la luna, que se oculta y siempre vuelve,
más allá de impresiones y recuerdos,
se revela el misterio de la mente
que solidifica la memoria o la disuelve

El poder de las miradas variadas para disolver el sufrimiento

Localicemos algún tema del pasado que nos esté perturbando en la vida. ¿Que tal si lo miramos alternativamente desde varios puntos de vista, digamos, por lo menos desde 10 puntos vista; algunos relacionados con el futuro, con el pasado y con el presente? Entre mirada y mirada, contemplemos otros objetos diferentes con atención tranquila. Cuando terminemos, vamos a sentir gran alivio. Podemos entonces expresar agradecimientos por la vida y por las perspectivas que tenemos y que adornan nuestra existencia experiencias.




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