8 de octubre de 2017

TEMAS DE CONTEMPLACIÓN CREATIVA

26-      Dios es el maestro eterno, no sujeto a los rigores del tiempo.



Cuando uno asume la mirada divina, tiene la posibilidad de aproximarse al conocimiento primordial.

El conocimiento que poseemos los seres humanos se ha ido modificando y estructurando con el tiempo y sentimos que cada vez nos acercamos más y más a principios generales potentes, universales y eternos. Pero ni siquiera esta época moderna, enriquecida con el poder de la ciencia y de la investigación, ha llegado al fondo último de las cosas. De alguna manera sentimos que hay leyes universales, principios de unificación, conocimiento que sería capaz de permanecer en el tiempo. Conocimiento divino que espera a ser descubierto. 

En nuestra imagen idealizada, estas poderosas leyes residen en la mente divina que las ha creado, o simplemente están ahí, flotando en la nada espacial, para ser descubiertas por la observación de la cosas o de nosotros mismos.

Pienso que la mirada divina sobre estas cosas eternas, consiste, en buena parte en sentir que existen, que vale la pena encontrarlas, que vale la pena la unificación de las leyes en todos los sentidos y que este entendimiento será liberador y benéfico para el hombre y para el mundo. Existen otros elementos por descubrir y por mirar, ya que las miradas actuales del hombre son incompletas, fraccionadas y por ello, no son tan satisfactorias como pudieran serlo.

La mirada divina, eterna, quizá no se deja llevar por las apariencias y por las distinciones, tal vez no esté tan dividida en departamentos dirigidos por egos potentes, seguramente será más compasiva y más unificadora, más amistosa y menos pendiente de las publicaciones exclusivas en lenguaje cifrado. Tal vez explique más las cosas con ejemplos y no solamente con ecuaciones o con fórmulas. Es algo que vamos descubriendo a medida que miramos con atención. Podría ser esto, o lo contrario, o nada parecido.

Romance del maestro eterno


Enseñaba en los caminos
conversando con la gente
compartiendo sus destinos
amistosa y dulcemente

Parábolas repetía 
hilando historia con historias
a todos atraían  
sus palabras poderosas.

Con imágenes sencillas
despertaba la intuición
así sembraba semillas
este eterno sembrador

Contestaba las preguntas
con paciencia y agudeza
y dejaba huellas profundas 
y las mentes más abiertas.

¿Qué hará que surjan las flores
en cada siembra y que broten
frutos de mil sabores
en las mentes de los hombres?

Más allá de los límites del tiempo


En la niñez tenemos proyectos que sobrepasan los límites del tiempo. Sentimos que nuestros sueños son eternos.

A medida que pasa el tiempo nos vamos volviendo realistas y existe el riesgo de que, poco a poco, abandonemos tales proyectos eternos.


Imaginemos una siembra que trascienda los límites del tiempo. Una empresa que dure cien años y más. Un poema que vayan a leer nuestros biznietos. Una persona que podemos ayudar a salir adelante para que cree algo valioso y completo. Una amistad para siempre. Renovemos nuestros sueños aunque estemos algo viejos.

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