26- Dios es el maestro eterno, no sujeto a los rigores del tiempo.
Cuando uno
asume la mirada divina, tiene la posibilidad de aproximarse al conocimiento
primordial.
El conocimiento que
poseemos los seres humanos se ha ido modificando y estructurando con el tiempo
y sentimos que cada vez nos acercamos más y más a principios generales
potentes, universales y eternos. Pero ni siquiera esta época moderna,
enriquecida con el poder de la ciencia y de la investigación, ha llegado al
fondo último de las cosas. De alguna manera sentimos que hay leyes universales,
principios de unificación, conocimiento que sería capaz de permanecer en el
tiempo. Conocimiento divino que espera a ser descubierto.
En nuestra imagen
idealizada, estas poderosas leyes residen en la mente divina que las ha creado,
o simplemente están ahí, flotando en la nada espacial, para ser descubiertas
por la observación de la cosas o de nosotros mismos.
Pienso que la
mirada divina sobre estas cosas eternas, consiste, en buena parte en sentir que
existen, que vale la pena encontrarlas, que vale la pena la unificación de las
leyes en todos los sentidos y que este entendimiento será liberador y benéfico
para el hombre y para el mundo. Existen otros elementos por descubrir y por
mirar, ya que las miradas actuales del hombre son incompletas, fraccionadas y por
ello, no son tan satisfactorias como pudieran serlo.
La mirada divina,
eterna, quizá no se deja llevar por las apariencias y por las distinciones, tal
vez no esté tan dividida en departamentos dirigidos por egos potentes, seguramente
será más compasiva y más unificadora, más amistosa y menos pendiente de las
publicaciones exclusivas en lenguaje cifrado. Tal vez explique más las cosas
con ejemplos y no solamente con ecuaciones o con fórmulas. Es algo que vamos
descubriendo a medida que miramos con atención. Podría ser esto, o lo
contrario, o nada parecido.
Romance del maestro eterno
Enseñaba en los caminos
conversando con la
gente
compartiendo sus
destinos
amistosa y
dulcemente
Parábolas
repetía
hilando historia
con historias
a todos
atraían
sus palabras
poderosas.
Con imágenes
sencillas
despertaba la
intuición
así sembraba
semillas
este eterno
sembrador
Contestaba las
preguntas
con paciencia y
agudeza
y dejaba huellas
profundas
y las mentes más
abiertas.
¿Qué hará que surjan
las flores
en cada siembra y
que broten
frutos de mil
sabores
en las mentes de
los hombres?
Más allá de los límites del tiempo
En la niñez tenemos proyectos que sobrepasan los límites del tiempo. Sentimos que nuestros sueños son eternos.
A medida que pasa
el tiempo nos vamos volviendo realistas y existe el riesgo de que, poco a poco,
abandonemos tales proyectos eternos.
Imaginemos una
siembra que trascienda los límites del tiempo. Una empresa que dure cien años y
más. Un poema que vayan a leer nuestros biznietos. Una persona que podemos
ayudar a salir adelante para que cree algo valioso y completo. Una amistad para
siempre. Renovemos nuestros sueños aunque estemos algo viejos.

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