8 de julio de 2017

TEMAS DE CONTEMPLACIÓN CREATIVA

24 -  Dios es un ser especial. No sufre aflicciones ni está afectado por la acción, ni por el deseo.



Cuando uno asume la mirada divina, no se ve afectado por las dificultades ni obsesionado por los afanes ni por los deseos.

El mundo real de los seres humanos está muy afectado por las circunstancias de la vida, innumerables eventos e interacciones que se escapan a nuestro control, causando tristeza y alegría, dolor y placer, atrayendo o repeliendo nuestra atención e impulsando nuestros afanes o causando miedos y preocupaciones. Si estamos atrapados por las circunstancias de la vida, nuestra atención pierde poder creativo y nos convertimos en criaturas que se defienden de la vida. La imagen de Dios, el que no es afectado por las circunstancias, es un poderoso referente para darnos cuenta de que en realidad no necesariamente estamos dominados por las circunstancias y que hay espacios para crear las realidades que conducen a la felicidad y a un mundo mejor.

En efecto, si se asume el punto de vista del potencial creativo, aumentan las posibilidades de libertad y de equilibrio personal y comunitario.

La otra mirada


Cuando me olvide de la fuerza que me has dado
y me sienta destruido y derrotado
hazme mirar hacia otro lado
y recordar que siempre estás conmigo.

Cuando me encuentre triste y abatido
incapaz de dar consuelo, abandonado
hazme mirar hacia otro lado
para volver con ilusiones al camino.

Cuando me vuelva insensible a las personas
y me pierda en afanes despreciables,
hazme mirar hacia otro lado
para gustar la esencia de las cosas

El punto de vista de un experto


Es posible que a veces nos encontremos en dificultades para encontrar una salida ante circunstancias  que nos agobian.

Quizás es el momento de consultar a un experto. Un experto es una persona que ya ha transitado los caminos que nos asustan y que sabe cómo salir del atolladero. Además, es alguien que disfruta de ayudar a otros, especialmente si es escuchado.

Es importante que cuando tal persona especial hable y nos oriente, sintamos su sabiduría como algo real, como algo aplicable, como algo que se puede ensayar.


Luego de sentirlo, ensayemos cómo salen las cosas. A medida que salgamos y aprendamos, ayudemos a otros, volviéndonos expertos. Es Dios el que habla por nosotros.

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