24 - Dios es un ser especial. No sufre aflicciones ni está afectado por la acción, ni por el deseo.
Cuando uno
asume la mirada divina, no se ve afectado por las dificultades ni obsesionado
por los afanes ni por los deseos.
El mundo real de
los seres humanos está muy afectado por las circunstancias de la vida,
innumerables eventos e interacciones que se escapan a nuestro control, causando
tristeza y alegría, dolor y placer, atrayendo o repeliendo nuestra atención e
impulsando nuestros afanes o causando miedos y preocupaciones. Si estamos
atrapados por las circunstancias de la vida, nuestra atención pierde poder
creativo y nos convertimos en criaturas que se defienden de la vida. La imagen
de Dios, el que no es afectado por las circunstancias, es un poderoso referente
para darnos cuenta de que en realidad no necesariamente estamos dominados por
las circunstancias y que hay espacios para crear las realidades que conducen a
la felicidad y a un mundo mejor.
En efecto, si se
asume el punto de vista del potencial creativo, aumentan las posibilidades de
libertad y de equilibrio personal y comunitario.
La otra mirada
Cuando me olvide de
la fuerza que me has dado
y me sienta
destruido y derrotado
hazme mirar hacia
otro lado
y recordar que
siempre estás conmigo.
Cuando me encuentre
triste y abatido
incapaz de dar
consuelo, abandonado
hazme mirar hacia
otro lado
para volver con ilusiones
al camino.
Cuando me vuelva
insensible a las personas
y me pierda en
afanes despreciables,
hazme mirar hacia
otro lado
para gustar la
esencia de las cosas
El punto de vista de un experto
Es posible que a
veces nos encontremos en dificultades para encontrar una salida ante
circunstancias que nos agobian.
Quizás es el
momento de consultar a un experto. Un experto es una persona que ya ha
transitado los caminos que nos asustan y que sabe cómo salir del atolladero.
Además, es alguien que disfruta de ayudar a otros, especialmente si es
escuchado.
Es importante que
cuando tal persona especial hable y nos oriente, sintamos su sabiduría como
algo real, como algo aplicable, como algo que se puede ensayar.
Luego de sentirlo,
ensayemos cómo salen las cosas. A medida que salgamos y aprendamos, ayudemos a
otros, volviéndonos expertos. Es Dios el que habla por nosotros.

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