28 de mayo de 2017

TEMAS DE CONTEMPLACIÓN CREATIVA



23- Sentir la presencia total de Dios




Nos podemos enfocar totalmente en los aspectos espirituales, sintiendo en todo la presencia de Dios.

La imagen de Dios es un poderoso referente de las máximas capacidades del ser humano. Dios representa todas las posibilidades. Sentir a Dios es una ruta efectiva para alcanzar la trascendencia.

Dios es incomprensible y para muchos no existe como un ser real, sino más bien como una idea primitiva. La idea de sentir a Dios es una invitación para aproximarse al ideal de lo que puede ser: sabiduría, bondad, misericordia, conocimiento, compasión, amistad, creatividad, capacidad, potencial, energía, inmensidad, a través del sentir. Es entonces una invitación válida para creyentes y no creyentes en Dios.

Hay muchas miradas que se pueden posar sobre la realidad y sobre los seres que nos rodean, reales o imaginarios, vivos y no vivos, presentes, pasados o futuros. Una de esas miradas, es la mirada divina. La mirada que se tiene cuando el observador es justo, amoroso, poderoso, creativo, compasivo, en el máximo potencial que tienen estas categorías. Cuando el observador se sitúa en este punto de vista, se está aproximando a Dios desde el sentir. Esta es una de las posibilidades de sentir la presencia total de Dios.   

Esta mirada, que es muy integral y equilibrada, estimula los aspectos creativos y evolutivos de la persona y ayuda a fortalecer la coherencia personal y comunitaria.

Otro aspecto adicional de lo anterior es que trasciende los límites establecidos por los sistemas de creencias de las personas y de los grupos humanos. En efecto, desde el punto de vista divino no hay necesidad de un conjunto de creencias para interpretar la realidad. La realidad es, no se interpreta. Por este camino de sentir la presencia de Dios, los seres humanos se pueden librar de la esclavitud de las ideologías, que son una fuente importante de la enemistad y de la guerra entre las personas y los grupos humanos.

Sentir tu presencia


¿Qué debo escribir, para que seas Tú el que escribas por mi mano?
¿Cómo debo mirar, para que seas Tú el que se asome por mis ojos?
¿Cómo debo tocar, para que seas Tú el que pose su piel en el mundo?
¿Cómo debo pensar, para que seas Tú el que se maraville ante la realidad?
¿Cómo debo amar, para que seas Tú el amante generoso que siente con mi cuerpo y con todo mi ser?

Mueve mis dedos con tu energía creativa, con tu sabiduría generosa;
abre mis ojos e ilumina las cosas con tu luz deslumbrante;
estimula mi piel con tu suavidad cariñosa que se extiende sin límites a todo lo creado.

Abre mi mente, para que no juzgue y no destruya con mis ideas;
pon en mí la palabra que crea, que cuida y que acompaña;
dame el silencio que escucha y la voz que canta y que alienta.

Inunda con tu amor mis sentimientos;
haz que mi cuerpo vibre con mi mente y con mi alma;
une mis potencias para que no engañe, para que dé confianza;
haz de mí un amigo eterno.

Un momento para sentir a Dios



Saca diariamente unos minutos para sentir a Dios. Ojalá lo puedas hacer dos veces al día, con agradecimiento, humildad, confianza y apertura mental.  

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