24 de diciembre de 2016

TEMAS DE CONTEMPLACIÓN CREATIVA

17-   El tránsito hacia el conocimiento viene acompañado de la curiosidad y del amor por la sabiduría, por el interés propio, por la meditación y por el encantamiento que genera el objeto.



Hay varias formas de aproximarse a la naturaleza esencial de los objetos. En este viaje uno se ayuda con el razonamiento inspirado en el deseo de encontrar la verdad, en el deseo de encontrarse a sí mismo, en las prácticas de meditación que permiten el contacto con la esencia pura y en encantamiento y enamoramiento que se siente en la búsqueda. 

Estamos dotados, en esta forma, de un poderoso conjunto de herramientas para llegar al aspecto profundo de las cosas.

Nos hacemos preguntas cuyas respuestas desconocemos. Razonamos y contestamos, en una búsqueda intelectual y filosófica, pero también intuitiva,  que se nutre de lo que otros ya han hallado y que enriquecemos con nuestros propios hallazgos.

Nos motiva nuestro interés, nos mueve nuestra pequeñez, porque aspiramos a crecer y a descubrir la grandeza oculta de nuestro ser. Estos sentimientos egoístas y autocentrados, se van volviendo comunitarios cuando compartimos con los demás y universales cuando entramos por las sendas del desapego.

La recurrencia oscilante del proceso de búsqueda nos enseña la importancia de la atención como mecanismo para enfocarse y llegar al fondo de las cosas. Aprendemos a meditar para fijar la atención en la esencia de las cosas.

Generamos emociones, amores, ilusiones, encantos y producimos las sustancias cerebrales que vuelven placentera la búsqueda. Así creamos ciclos cada vez más completos de felicidad y armonía

Esta sensación de riqueza


Cuando contemplo la obra de tu creación,
creador,
me asombran tus caminos tan variados
caminante,
y la forma sorprendente como pueden combinarse,
hacedor
para llegar a puntos improbables y potentes.

Cuando contemplo en mí tus obras,
creador,
me inundo de riquezas y de amor,
caminante,
y transito tus caminos, voy errante
hacedor,
hasta llegar a sentirte y a encontrarte.

Esta sensación de riqueza que me has dado,
creador,
es un regalo que aprecio y tu ternura,
caminante,
de padre y madre y de amigo acompañante
hacedor,
me inunda de emociones disfrutando cada instante  

La música celestial y los cuatro caminos del conocimiento profundo 


La música es una de las creaciones más elevadas de los seres humanos. Tengo la sensación de que el lenguaje musical es el más divino de todos los lenguajes.  Aún si no lo fuera, es exquisito y poderoso y contiene claves para los caminos del conocimiento profundo. 

Mientras escribo esto, escucho música de Silvia Nakkach y se me ocurre compartir con ustedes uno de los ejercicios recomendados por esta sanadora musical, como posibilidad para traer a la vida las cuatro sendas del conocimiento profundo.

En un lugar cómodo escuchamos música suave y agradable durante 20 minutos. Nos recostamos y cerramos lo ojos, dejando que las cosas que nos abruman desaparezcan por un momento.  Imaginamos que el cuerpo y la mente son vasijas transparentes. Susurramos la música, con vibraciones suaves y resonantes que se transmitan por el cuerpo y por la mente, como si fueran cantos maternales. La música y los cantos van penetrando y encantando, su poder curativo se conecta con la esencia. 


Cuando termine la música, descubre la filosofía profunda, razona el razonamiento último, encuentra la motivación verdadera, disfruta de la felicidad del instante.   

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