7 El conocimiento real: la
percepción, el conocimiento verbal y la deducción
Estamos dotados de herramientas excelentes para llegar al
conocimiento real de los objetos. Las personas están desarrollando
continuamente conceptos, teorías, explicaciones. Esto ocurre en todos los
campos de la vida.
Hay entonces tres formas de
conocer, que aportan tres claves para acercarse a la verdad, para tener
mayor certeza:
Por un lado, debemos observar con cuidado, con los ojos y
la mente abierta, sin prejuicios. Este es el dominio de la percepción directa
propia, libre e inquieta.
Por otra parte, debemos comentar con otros sus
observaciones y oír las interpretaciones que los demás tienen de la realidad.
Las palabras de todos deben ser honestas, coherentes, apropiadas, acogedoras,
para que nadie sienta miedo de hablar, para que no haya engaños. Observando lo
que los demás interpretan se llega a otra forma de observar la realidad.
Oyéndome a mí mismo interpretar mejoro mi interpretación. Esta es una de las
virtudes creativas de la palabra como fuente de conocimiento real.
Desde un tercer punto de vista, vamos conformando una
visión, una interpretación, una lógica de la vida, que nos ayuda a vivir con
calidad. Deducimos las razones de la existencia poco a poco. Podemos compartir nuestras
visiones y enriquecerlas.
Tu sorprendente y distinta forma de ver la vida
Esa lógica aplastante y sincera que tú tienes
me sorprende cuando la observo,
con cuidado, con cariño, sin afanes.
Esos tejidos que vas tejiendo y esas ideas que vas
diciendo
son tan distintas a las mías,
y sin embargo me parecen tan honestas y tan ciertas.
Esas respuestas que lanzas, atrayendo mis preguntas
me van llevando de tu mano
a esos lugares que ha atrapado tu conciencia.
Esas formas que has labrado en los caminos de tu vida,
se escuchan encantadoras
cuando compartes con alguien como yo, hacedor de
preguntas.
Así, entre pregunta y respuesta nos vamos completando
quizás hoy tú eres el de las historias,
Quizás mañana yo pueda aprender de ti, cuando me escuches.
Escuchemos lo que otros dicen y aprendamos de ellos
Examinemos con cierta frecuencia, por ejemplo una vez a la semana, lo que otros dicen sobre ciertos temas, como si fuera verdad. Sin renunciar a las ideas y percepciones propias, escuchemos a otros. Hagamos resúmenes de sus ideas y aprendamos de ellas.
Cuando estemos con otra persona, hagamos algunas preguntas que
demuestren nuestro interés y nuestro deseo de aprender. Sintamos el placer de abrir nuestra mente al otro.

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