4 - La importancia de ver y sentir las cosas en completa armonía con la naturaleza de nuestro propio ser
La naturaleza propia de nuestro ser es un estado de libertad perfecta. Experimentar la libertad y reconocerla en nosotros mismos se logra al explorar con amplitud los objetos que nos rodean, los cuales se pueden conocer en formas variadas y relativas que dependen del observador.
La naturaleza del ser se oscurece
cuando se identifica con la de ciertos objetos e ideas fijos, pudiéndose perder el sentido de la
libertad creativa. Por eso los distintos tiranos de la historia imponen
sistemas rígidos sobre las personas, haciendo que se esclavicen de ideas y de símbolos.
Las personas podemos recuperar la
libertad haciendo ejercicios en los cuales hagamos movimientos de nuestros puntos de vista con
relación a los objetos. Es decir, jugando y flexibilizando nuestras visiones y nuestras formas de opinar y de sentir. Esto nos permite apreciar la movilidad de nuestro ser y
reconocernos como observadores creativos, autores últimos de cada posición
variable que asumimos.
La naturaleza verdadera del ser que observa
Esa nube que cubre las cosas
es la misma nube oscura que nubla mis ojos
la he puesto allí con mis ideas fijas y ciegas
y la disipo cuando juego con ellas.
Esa nube obsesiva y atrayente
me atrapa cuando la veo iluminada
y se convierte en temores que amenazan
cuando creo el miedo en mi mirada.
Esa nube engañosa, tan variable
es el reflejo de mi ser creativo
que se muestra en cada cosa
aunque la vea oscura o luminosa
En un juego de luces se ilumina,
y en un juego de luces se oscurece.
En un juego de luces se crea y se disipa,
en un juego que creo con mi mente.
Cambios de punto de vista.
Examinemos al menos un asunto cada
día desde tres puntos de vista: el punto de vista del niño, el punto de vista
del adulto y el punto de vista del anciano.
Examinemos cada problema que nos agobie desde tres puntos de vista: el del hombre, el de la mujer y el de nuestros hijos.
Inventemos cada día tres nuevos
puntos de vista para mirar algún objeto.
Observemos cada que podamos, desde
tres puntos de vista distintos, a las personas cercanas y apreciemoslas con respeto y
admiración.

OBSERVAR Y SENTIR SIN TEMOR LA NATURALEZA DESDE MI SER INTERIOR.
ResponderEliminarLINDA REFLEXIÓN.