20 de julio de 2018

TEMAS DE CONTEMPLACIÓN CREATIVA


31-      Acompañan a las distracciones que experimentamos los siguientes elementos: el dolor, el desespero, el temblor, el suspiro y la respiración desordenada.





Las distracciones van acompañadas de diversas manifestaciones físicas, como el dolor, la ansiedad y el desespero, el temblor y la debilidad, los suspiros y otras formas de respiración irregular

El cuerpo es el compañero de la mente y del alma, formando una unidad integral. En las manifestaciones del cuerpo encontramos claves para comprender en qué medida va evolucionando el conjunto que es nuestra persona. El cuerpo es un gran aliado en el camino hacia el entendimiento de nosotros mismos y sus señales son muy sabias y amistosas.

El dolor nos muestra que hay temas no resueltos con agentes externos, con uno mismo o con la naturaleza. Es un llamado a la atención al cuerpo, a los demás y al ambiente que nos rodea.

El desespero tiene que ver con los deseos insatisfechos, con las promesas que no se cumplen, con las expectativas que hemos creado y que no satisfacemos, con los miedos no resueltos. Es un llamado a la coherencia entre lo que pensamos, lo que decimos y lo que hacemos. Es un llamado a vivir el presente con mayor intensidad y a no dejarse atrapar por el pasado.

El temblor tiene que ver con la rabia, con la ira, con la agresividad, con el ataque y la defensa.  Es un llamado a la paz interior, al perdón, a la aceptación del otro, a la práctica de la meditación, a la oración, al descanso.

El suspiro y la respiración agitada e irregular tienen que ver con los recuerdos del pasado, con el exceso de actividad, con el desorden en la actividad, con someter el cuerpo a ambientes agresivos o a circunstancias climáticas dañinas.

De una manera continua podemos aprender sobre el cuerpo y sus señales, para evolucionar integralmente.

Mi amigo sabio


Tengo un amigo permanente
que me soporta siempre
en las noches y en los días.
Un amigo que no duerme
compañero de por vida.

Tiene una voz callada
que me habla sugerente
avisando con buen tiempo
a mi mente inteligente
cuando juego con el fuego.

Respirando, respirando
se alimenta de mis alientos
funcionando, funcionando
permite que mis talentos
se vayan despertando.

Es un amigo tan sabio
como la sabiduría misma.
El más experto y perfecto
cariñoso sin medida:
Este cuerpo que yo tengo.

 

Las señales de mi cuerpo


Examinemos cada día las señales de nuestro cuerpo, en un diálogo permanente que es conveniente para nosotros. Siguiendo las claves ya mencionadas podríamos:

  • Hacer un recorrido por el cuerpo al terminar el día, revisando los dolores y señales de cansancio.
  • Observar la mirada que uno tiene, en un espejo, y reconocer señales de desespero y de inquietud.
  • Observar si hay temblores en las manos, si la respiración es agitada y nerviosa, si la cabeza se siente agobiada y presionada.
  • Luego de estas observaciones, uno puede dejar que expresen su mensaje, respondiendo intuitivamente la pregunta: ¿Qué me dice el cuerpo con estas señales? Para ello, se puede hacer un juego de atención sobre esta pregunta durante unos minutos, en forma de meditación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario