14 - LA PRÁCTICA ADQUIERE RAÍCES FIRMES CUANDO NOS ENFOCAMOS EN ELLA CON SUFICIENTE TIEMPO, SIN INTERRUPCIONES, CON DEVOCIÓN
Mediante la dedicación
constante y cariñosa, se logra la maestría.
La atención tiene dos atributos
que le dan fortaleza. Uno de ellos es que sea cariñosa. Otro, que sea
insistente y permanente en el tiempo, hasta lograr el resultado deseado.
El cariño, la devoción, el
aprecio, el enamoramiento, son actitudes abiertas y confiadas en que la tarea
va a tener éxito, ya que se buscan objetivos que se consideran atractivos, que
se consideran buenos y saludables, que se creen correctos y adecuados. Pero somos cariñosos y devotos también porque
queremos, porque sentimos que tenemos belleza y fortaleza interior y capacidad
para actuar.
La insistencia proviene de esa
energía interior, que se sustenta a la vez en la corrección y conveniencia de
la meta perseguida. Pero es también metodológica, insistimos en algo porque
sentimos que es la forma de llegar a la meta.
El enfoque continuo permite ir
corrigiendo el rumbo y alineándose con la meta, la cual a la vez se perfecciona
con la atención insistente y amorosa.
El árbol de raíces fuertes
Una semillita humilde cayó una
vez en mis terrenos;
la cogí y la sembré
con la cariñosa confianza en un
futuro mejor para ella y para mí.
La rescaté de una muerte casi
segura
pues son muchas las semillas
y pocos los sembradores que
aprecian sus poderes escondidos.
No fue fácil protegerla de mi
olvido,
de la falta de agua y de los
vientos
y de las pisadas de tanta gente
que transita sin mirar por los caminos.
Pero animado por su verde
presencia
que crecía en el jardín de mis
ensueños,
la contemplé con ilusión
creciente y se convirtió en un árbol encantado
Ahora contemplo las semillas que
produce
con sus ramas extendidas y
fecundas
y siento que la vida del
sembrador, que es persistente, está llena de frutos.
El juego de la devoción
Selecciona un área que tienes
descuidada en tu vida y que consideras que es importante. Alternativamente
selecciona a una persona que has descuidado y que merece tu atención. O quizás
un proyecto que has abandonado y que vale la pena retomar.
Imagina que lo que has escogido,
es la semilla de un árbol muy hermoso en peligro de extinción y que posees la
técnica para sembrarla, para que se convierta en un árbol nuevo, majestuoso y
fértil, capaz de evolucionar y de llegar a ser una fuente de inspiración para
muchos.
Imagina que recoges la semilla,
la siembras y la cuidas después de brotar. Aplica esta imagen al objeto,
persona o tema seleccionado. Escoge un tiempo y una acción para la siembra.
Anótalos para que no se te olviden. Siente y
piensa que puedes hacerlo. Hazlo.
Imagina que eres una persona
capaz de mantener la atención en lo que has escogido, hasta que recupere el
lugar que se merece en tu vida. Escoge
varias acciones concretas que pueden asimilarse al cuidado de la semilla
sembrada y de la planta que nace. Anótalas. Siente y piensa que puedes hacerlas. Hazlas.

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