La intuición como recurso para modelar la naturaleza
Enrique Posada
Agosto de
2015
Después de asistir a la excelente presentación del ingeniero Farid Chejne sobre el tema “Modelando la Naturaleza”, hay que manifestar admiración y aprecio por su trabajo de toda una vida con sus estudiantes, por sus logros personales como investigador y estudioso que sintetiza, por su visión clara y coherente, por su capacidad para reconocer a las personas y entidades de las cuales ha recibido conocimientos, ejemplos y ánimos.
Dicho esto, y tal como lo prometí al final de
su charla, a resultas de una pregunta que le hice a Farid sobre el papel que
puede jugar la intuición en las actividades de modelación, quiero hacer un
sencillo aporte, basado en mis experiencias como investigador, pensador y
estudioso, sobre este tema
¿Cómo defino la intuición?
Para los fines de este análisis, la quiero definir como la capacidad que tenemos las personas de responder a preguntas sobre las cuales no tenemos una respuesta clara, es decir, la capacidad de aproximación que tenemos a lo desconocido, dando respuestas a las preguntas que se nos ocurran.
Imagen simbólica del
diálogo intuitivo: el ser pensante (aspecto masculino) dialoga con su ser
intuitivo (aspecto femenino) para aproximarse a la naturaleza con la idea de
que nosotros y la tierra somos uno. En medio de ese diálogo, florecen la
creatividad y las ciencias y todo adquiere mayor sentido
Ante este tipo de preguntas, el observador, el pensador, el investigador que quiere explorar las aproximaciones intuitivas, se atreve a dar una respuesta. Si ello ocurre, se está empleando la intuición y la respuesta es una respuesta intuitiva.
Este tipo de observador, a medida que se atreve a plantearse preguntas y a dar respuestas, va desarrollando una especial capacidad, la intuición sabia, aquella que logra encontrar respuestas valiosas y coherentes a las preguntas complejas.
Cuando este tipo de observador tiene experiencia, es decir, ha hecho ensayos, ha experimentado aspectos de la realidad relacionados con sus búsquedas y preguntas, va a ser todavía más acertado con sus respuestas de naturaleza intuitiva.
¿De dónde sale la intuición?
Pienso que somos seres muy conectados con la naturaleza, en la medida en que sintamos tales identificaciones y conexiones. Tales conexiones salen de nuestra propia naturaleza de seres vivos, de seres dotados de todo tipo de órganos y sistemas, los cuales experimentan flujos de masa y energía, orden y desorden, sensaciones y contactos, reacciones química y corrientes de electricidad, precipitaciones, dispersiones y aglomeraciones, molienda y sinterización, gasificaciones y combustiones, oxidaciones y reducciones, construcción y desgaste, etc., etc…
Tales conexiones hacen parte de nuestra intimidad, de nuestra luz interior, de nuestro ser fundamental. Incluyen también conceptos e idea; experiencias y sueños; deseos y frustraciones; conciencia e inconciencia.
Eso está presente en el ser mismo, y cuando recurrimos a la intención, conectamos de maneras misteriosas con ese ser y él tiene una oportunidad para manifestarse. Recurrir con confianza y con continuidad, lubrica y agiliza esos contactos.
¿Cómo emplear la intuición deliberadamente al modelar la naturaleza?
Ya la emplean los estudiosos, los investigadores, al plantearse hipótesis, las cuales son supuestos que salen de alguna parte y que luego se verifican, para ir conformando las teorías aceptadas. Lo que planteo, sin embargo, es su empleo deliberado, como herramienta de trabajo.
El método es el siguiente:
- Se plantea una pregunta compleja para animar el despertar de la intuición
- Se coloca la pregunta en el centro de una hoja blanca, en lo posible acompañada de un esquema o dibujo simbólico relacionado con la pregunta.
- El observador, anota una primera respuesta en la hoja blanca, por medio de un esquema, un dibujo, acompañado de una frase
- Luego se repite a sí mismo la pregunta y anota una segunda respuesta, en forma similar a como anotó la primera.
- Continúa hasta llenar la hoja blanca de respuestas o hasta encontrar una respuesta que lo llene de curiosidad, de satisfacción, de emociones positivas.
- Si se trata de preguntas del mundo físico, orienta las respuestas hacia una modelación gráfica del fenómeno, que relacione las variables significativas, sin emplear recursos de cálculo o de simulación, ya que se trata de un trabajo intuitivo.
Terminado lo anterior, se toman decisiones para
apoyar el trabajo experimental, el trabajo de simulación, el trabajo analítico,
el trabajo de modelación, con los aportes que puedan resultar del trabajo
intuitivo descrito, de manera que se enriquezca la metodología.
A modo de ilustración, comparto el trabajo
intuitivo que hice sobre la pregunta ¿En qué vale la pena emplear mi tiempo
personal? No es una pregunta del mundo de la ciencia, pero ilustra el método
Esquema de un trabajo
intuitivo sobre una pregunta de carácter personal¿En qué
vale la pena emplear mi tiempo?
La clave de este trabajo es una cierta insistencia, que denomino la regla de tres y que ilustro en el siguiente gráfico.
Hacerse las preguntas
intuitivas varias veces, al menos tres veces, y anotar todas las respuestas, es
importante
¿Y esto se puede hacer como parte de un trabajo serio de modelación de la naturaleza, a nivel científico o de investigación?
Pienso que sí, es más, estoy seguro y es un camino que empleo con cierta frecuencia.
Supongamos por ejemplo que planteamos inquietudes sobre un comportamiento, por ejemplo, la velocidad de aglomeración de unas partículas (cambios en la densidad) como función de los aumentos de presión del recipiente que las contiene.
Trabajando en esta forma aparecen
comportamientos y variables, que pueden ser importantes a tener en cuenta
cuando se haga un estudio en forma técnica y de carácter investigativo formal.
Y termino estas sencillas glosas con un poema intuitivo sobre Farid, como homenaje a su paso a la categoría de profesor estable titular en la Universidad Nacional
Tres preguntas y tres respuestas sobre un buen profesor
¿Para dónde va este maestro?
Para la maestría del servicio,
La que no se preocupa del tiempo,
aquella que cambia al país
hacia el lado estético y perfecto,
que se logra con los sueños
¿Y qué
premios le esperan?
Aquellos
que otorga el cariño
de sus
alumnos y amigos;
de aquellos
que agradecidos
recuerdan
esos conceptos
que
orientaron los caminos
convirtiendo
a jóvenes en maestros.
¿Entonces ,
qué, ahora qué?
Pues para
adelante
sin
desfallecimientos
a descubrir
los secretos
escondidos
en los vericuetos
de
ecuaciones y de experimentos,
dando fe
que el universo




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